sábado, 15 de octubre de 2011

DE COMENTARIOS DESAFORTUNADOS

Hacía tiempo que no dedicaba una entrada a este tema. Últimamente, he leido en varios blogs sobre esto, y bueno, ayer me tuvo que tocar a mi.
Ayer viernes, viví dos escenas, que me gustaría no haber tenido que pasar.
Cuando salimos de trabajar, nos fuimos a tomar algo. En la cafetería, en una mesa sentadas, había dos chicas, una a la que conozco, embarazada de muchísimo, casi salida de cuentas y una amiga suya.
Saludamos y nos pusimos a lo nuestro.
Entonces, la chica no embarazada, le comentó a la otra, que una tercera había perdido su bebé en el octavo mes. Ya esto me pareció fuera de lugar. Pero continuó:
- Bueno, mejor así, dentro de lo malo, no lo conocía, no le había visto la cara y es como si no existiera.
...
Cómo os habéis quedado?
Pues la chica embarazada intentó explicarle, de mil maneras diferentes, que lo sientes desde el principio, los sentimientos cuando escuchas su corazón, las pataditas, el sentir que es parte de ti...
Nada, la otra insistía en que no lo conocía y que así duele menos.
Salimos del bar, y seguían con la misma conversación.
Ibamos ya hacia el coche, y nos encontramos con mi "amiga" encefalograma plano. Vaya! con lo cansada que estoy, y las ganas que tengo de estirar la pata (literalmente, relajar mi pierna tirada en el sofá)
La primera entrada fueron temas triviales, recomendaciones para cuidar mi rodilla y bueno, yo me entretenía hablando con su niña, que de momento es bastante más inteligente. Mientras pensaba, que mi chico no le diga nada, que mi chico no le diga nada.
Y mi chico le dijo, y le preguntó qué tal llevaba el embarazo.
- Fatal, esto no es para mí, estoy hasta las narices.

No respondí. Pasaron por mi mente miles de palabras y de preguntas, principalmente, ¿por qué lo has buscado?
Pero tenía un nudo en la garganta.
Según mi chico, me cambió la cara y forzó la despedida para salir de ahí cuanto antes.

Una vez en casa, le di mil vueltas. Y llegué a la conclusión de que nada de lo que le dijera, le iba a importar lo más mínimo. Y, en realidad siento lástima. Lástima porque lleva una vida que no quiere llevar. Lástima porque esos niños, no sienten el cariño ni el calor de una madre. Lástima, porque sabiendo que su marido dejó a su ex, justamente por no querer tener niños, ella ha aceptado esta situación. Lástima porque acepta una situacion así, que le hace sentir mal. Lástima porque tiene menos personalidad que una piedra.
Lástima porque cree que su verdad, es la única verdad, aunque todos vemos la mentira.

Pero una vez más, me cercioré, de que la vida es realmente muy injusta.

jueves, 13 de octubre de 2011

DIAGNÓSTICO FINAL

Dejamos un poquito las historias de amor, para volver a las historias médicas.
Como sabéis, llevo un tiempo con problemas en la rodilla. De médicos, de medio reposo, etc.
Pues bien, el viernes pasado me hicieron una resonancia. Cuál fue mi sorpresa, que el lunes ya estaban los resultados, no les gustó lo que veían.
Así que el martes acudí al traumatólogo, y conclusión final: fractura por stress con edema acompañante en meseta tibial interna.
Para las que como yo, no entendáis nada de medicina, resulta que tengo fracturada la tibia, en la junta con la rodilla. En principio, he debido de tener alguna torcedura y/o golpe (que no recuerdo), que me produjo una inflamación de los ligamentos, los que están en la parte interna de la rodilla. Entonces, como continué haciendo mi vida normal, os recuerdo que pensaba que eran agujetas, se ha ido sobre-esforzando la rodilla, hasta el punto de fracturarse.
Por decirlo sencillamente, está cascada, no partida del todo, pero el riesgo está ahí. Si no se hubieran hecho tan rápido las pruebas, seguramente hubiera terminado con la fractura completa y en una mesa de quirófano.
Total, tengo que tomar suplementos de calcio, reposo relativo (puedo venir a trabajar, trabajo sentada, pero nada de paseos, deporte, ni esfuerzos o movimientos bruscos), y muletas.
No me han querido escayolar, de momento, hasta ver la evolución. Pero no se descarta que más adelante, me toque ir escayolada.
En un mes, nueva visita al trauma. En dos meses, nueva resonancia. Y en principio, en unos tres meses, vida normal. Tres meses!!
Así que suspendido el viaje a París para nuestro aniversario, que mi chico pensaba regalarme. :-(

Y para continuar con mis historias médicas, seguimos sin rastro de la dama de rojo. Aunque como esta vez me coge más relajada, sin sofocos, y sin prisas, ya no tengo prisa, ya vendrá. No quiero ir a verle la cara a esa petarda doctora que tengo. Y como dice mi chico, ahora esperamos porque nosotros lo decidimos.

martes, 11 de octubre de 2011

ASÍ EMPEZÓ TODO

Era un día de octubre. Hacía apenas unos días que había vuelto de Madrid, con una experiencia muy negativa, prácticamente huyendo de la gran ciudad (en realidad, de un habitante de la gran ciudad).
No me había costado mucho encontrar trabajo, no era un buen trabajo, pero era trabajo al fin y al cabo. Empecé a trabajar de dependienta en un estanco de frontera. La diferencia entre este estanco y el que puede haber en cualquier ciudad, es que la mayoría de los clientes son franceses, el volumen de ventas es muy elevado, yo llegué a hacer ventas de hasta seis mil euros, y trabajábamos cinco chicas por turno.
Este estanco estaba en una zona en la que había varias empresas de transporte, alguna otra de souvenirs y alcohol, y una de telefonía móvil.
El chico de la tienda de móviles, pasaba todos los días, antes de abrir, a comprar un paquete de Lucky. Como dije, la mayoría de clientes eran franceses, y venían de paso, así que con los habituales, se creaba rápido una confianza. Además, mis compañeras llevaban ya bastante tiempo trabajando, yo era la nueva. Y se revolucionaron todos los "vecinos", que venían a conocer a la nueva (qué vergüenza!)
El chico del Lucky, seguía viniendo cada mañana, cada vez se quedaba más rato hablando y las chicas ya empezaron a poner lo mejor de su parte, y ejercer de celestinas.
Yo no tenía ganas de compromisos, de rollos ni de nada. Solo quería recuperar mi vida, estabilizar mi economía y tranquilidad.
Pero ellas seguían y seguían y él se fue animando.
La verdad, a mi me pareció un poco macarra. Venía varias veces de clavo, solían salir los jueves, o los martes, o cualquier día venía bien. Y desde luego, no era para nada lo que yo necesitaba en mi vida.
Pasando unos días, hacia finales de mes, las chicas me hicieron una encerrona. Se organizó una cena. Ibamos a ir varias del turno, alguna del otro turno, y los chicos. Pues me animé, sí, me apetecía salir.
Pero poco a poco se fueron cayendo. Una que si la niña estaba mala, otra que venía su padre de visita...
Unos días antes él me pidió mi número de teléfono. Recuerdo como le temblaban las manos mientras lo apuntaba. Y recuerdo que pensé que estaría otra vez de resaca!
Así que el sábado, día 30 de octubre, recibí una llamada. Pasaba a buscarme a las ocho. Sólo él y yo. Las muy... me la habían jugado pero bien!!
Como yo ya había dicho en casa que salía a cenar, pues salí.
Descubrí que muchas muchas veces, las apariencias engañan. Descubrí que tenía mucho para dar y tanto para recibir. Descubrí, que detrás de un macarra puede haber un gran corazón.
Y descubrí, al hombre de mi vida.

jueves, 6 de octubre de 2011

LA FAMILIA HORRIBLE Y LA AMISTAD

Provengo de una familia grande y unida, mi familia materna.
Tenemos la suerte que no ha habido ningún fallecido, ni ningún divorcio, bueno, exceptuando el mío.
Cuando yo hablo de familia, es LA FAMILIA. Mis abuelos, mis tios y primos, y por supuesto mis padres y hermanos. Y aunque los más importantes, lógicamente, es mi pequeña familia, padres y hermanos, el resto son muy muy importantes para mi.
Es una familia estupenda, de esas conozco pocas. Todos tenemos una relación estupenda. Hombre, también ha habido alguna bronca, pero se habla y se soluciona. Cuando hay un problema se acude en manada.
Para mi han sido una gran ayuda en momentos malos, y gran compañía en los buenos.
Yo he salido de fiesta con mis hermanos, juntos o separados, con primos, juntos o separados, y incluso ahora, con mis padres y tios.
Mi chico, cuando nos conocimos, decía que mi familia era horrible. Si nosotros ibamos, por ejemplo,  a pasar un finde por ahí, yo se lo comentaba a mi madre. Al día siguiente, se encontraba mi chico con un tio mio o un primo, y le preguntaban qué tal el finde. Jaja, decía por esto que eramos horribles, que lo contábamos todo (en su familia hay bastante menos comunicación), pero ahora es el primero que se apunta a una comida, o una reunión. Siempre hay comida, bebida y cachondeo.
Para mi son muy importantes, estuvieron ahí cuando me casé, y se comportaron de maravilla! Cuando me separé también, me ayudaron en la mudanza, y podría seguir y seguir. Pero ahora, ahora también están. Más discretos, con mucho tacto, pero ahí les tengo.

Cuando empecé a salir con mi ex, poco a poco, fue separándome de mi cuadrilla. De mis amigas y amigos del barrio, del colegio, los de toda la vida. Llegó un momento que estaba sola, y él se fue.
Después, con mi cambio de actitud, que ya os he ido contando, pues retomé alguna vieja amistad y fue conociendo a más gente.
Actualmente tengo un grupo reducido de amigas, pero de las buenas. De las que están. Aunque, yo las llamo amigas de café. Todas tienen niños. Cada una tenemos nuestra vida familiar y/laboral y es bastante difícil verse. Pero igualmente están cuando hay algo que celebrar y cuando toca poner el hombro. Aunque hecho en falta, de vez en cuando, una juerga. En realidad, siempre me ha gustado poco salir, y luego me daría pereza. Pero una cena de esas de chicas, sin maridos, sin hijos.
También con el tiempo, he aprendido a desprenderme de la gente que no me aporta nada, o que me puede hacer daño. Así que me quedo solo con lo bueno.

Y por último, estáis vosotras. Vosotras no sabéis ni de qué color tengo los ojos, y sin embargo, estáis ahí. Me conocéis desde el alma, desde mis sentimientos más profundos. Y habéis compartido conmigo también, tristezas y alegrías. Siempre con una palabra de ánimo, o con una carcajada compartida. Sin condiciones. Aunque me da un poco de pena, no poder estar más cerca. Convertir los abrazos virtuales en reales, y poder ver y enseñar sonrisas y palabras. Pero igualmente se que estáis ahí, y sois un gran apoyo para mi.

Me ha quedado una entrada un poco desordenada! No sé a qué venía todo esto, pero necesitaba sacarlo. Siempre me ha dado miedo la soledad. Ahora no la siento. Recibo cada día energía suficiente para seguir peleando. Así lo haré.

lunes, 3 de octubre de 2011

FINDE DE REPOSO

Después de ir al médico, y de empezar a tomar las medicinas, reconozco que pensé que esto ya estaba hecho, y que en nada todo volvería a la normalidad.
No cogí baja, ni he hecho reposo. El jueves y el viernes, vine a trabajar con normalidad. A ver, trabajo sentada y no me parecía necesario.
Así que continué con mi vida normal, trabajo, y subir las escaleras a la oficina, que no hay ascensor. Subir las escaleras a casa, que no tengo ascensor. Hacer malabarismos para entrar en el coche, siempre de copiloto. Ir al super, que mi gatita estaba sin comida.
Así que llegó el viernes por la noche y estaba, peor!! El dolor era insoportable, ya no podía ni estirar, ni doblar, ni cogía postura, ni por supuesto, caminar. Así que unilateralmente, mi chico decidió, que me pasaría el finde de reposo.
Vale, esto un viernes a la noche, agotada de toda la semana y con dolor en la rodilla lesionada, y en la otra pierna entera por el contrapeso, pues me sonó a gloria.
Pero el sábado por la mañana, después de dormir un montón de horas del tirón, pues no me encontraba tan mal, ni me apetecía pasarme toda la mañana tirada en el sofá.
Así que aprovechando que mi chico se fue a trabajar, y sin hacer la locura de salir de paseo, me dediqué a cocinar. Sí, a cocinar!! No es una cosa que me guste especialmente, pero sonaba mucho más interesante que estar tirada. Así que hice comida para dos o tres días, y para veinte o treinta personas. Y hasta un bizcocho!
Claro, que mi chico, cuando entro en casa, dijo, mmm qué bien huele, y a continuación me echó la bronca por no estarme quieta. Qué desagradecido!!
Fuimos a comer a casa de mis padres, que es sábado y toca. Y, sorpresa! ascensor averiado! tercero sin ascensor.
Así que decidí tomármelo un poco más en serio y me pasé toda la tarde del sábado tirada en el sofá, sin moverme, y vaya, parece que iba resultando. Mi chico, que es un solete y me cuida estupendamente, me trajo para cenar una bolsa de chetos y una pizza. Vale, guay! ahí alimentando mis mollas! encima que no puedo ir al gim... Pero estaba delicioso, jeje.
Y del sofá a la cama, de la cama al sofá el domingo por la mañana. Entonces ya tenía vigilante, y no me dejaba casi ni levantarme al baño, el tio!
Pero, teniendo en cuenta que llevaba más de veinticuatro horas de reposo, y hacía un día estupendo, qué sol, qué calor! Decidimos salir a la tarde a dar una vuelta, paseito por la playa. Error!! Mi pierna en situación de reposo responde favorablemente. Ponerla en el suelo, ya es un poquito más complicado. Pero caminar por la arena, mal, muy mal!
Así que volvimos a casa, mi chico sufriendo por mi, y yo disgustada porque esto no avanza. Porque no siento mejoría, y en cuanto me paso un poco, por ejemplo, andando, mi rodilla me recuerda que está fastidiada.
Total, que hoy he vuelto al trabajo, y me encuentro igual que el viernes, no he mejorado. Mañana tengo hora con el médico. Si veo que seguimos igual, le pediré un par de días, a ver si lo vamos arreglando.

Lo bueno, que siempre saco algo bueno, es que mientras me duele la rodilla, no pienso en otras cosas. Ayer, mientras remoloneábamos en la cama, intentando convencer a mi chico de que me trajera el desayuno, me preguntó que cuando me tocaba regla. Uy, pues, no lo sé! Y pensando, pensando, creo que ya es un día de estos. O que ya tenía que haber sido. Pero bueno, tranquilo, que no tengo sofocos! Ya vendrá.

jueves, 29 de septiembre de 2011

QUIERO LA HOJA DE RECLAMACIONES!

Hace como dos meses que empecé a ir al gimnasio. Pues mis mollas siguen ahí instaladas como si les fuera la vida en ello. En realidad, de esto no me quejo, sabía que iba a ser difícil (o imposible), pero, el lunes empecé a notar un dolor en la rodilla. El martes se agravó, de manera que no podía andar bien, o sentarme, levantarme. El miércoles el dolor ya era bastante más fuerte y llamé al médico. Pasé una noche horrible, no encontraba postura, y cada vez que me conseguí dormir, tenía una pesadilla. Esta mañana vamos al médico. Diagnóstico: inflamación y tendinitis en el ligamento tibio no sé qué y lesión en menisco interno. Coño!! Y yo pensando que eran agujetas!

Hace una semana entra el otoño. Desde entonces, la temperatura ha ido en aumento, hasta el punto que hoy estamos a 29 º. Después del verano que hemos tenido, pensaréis que esto se agradece. Pues bueno, un poco sí, la verdad. Pero, estoy estirando la poca ropa de verano que me entra, deseando que llegue el invierno con sus jerseys gordos y sus medias tupiditas. Además, tenemos que añadir que tengo la rodilla jodida, por lo que no puedo ir a la playa, ni a dar paseitos. Y, que mi chico tiene un negocio de ropa, en el que sus maniquís lucen con elegancia abrigos, bufandas y jerseys de lana. Coño!! Pero no estábamos en el cantábrico y a finales de septiembre?

Esta mañana, al ir a coger el coche, nos damos cuenta de que uno de los retrovisores está arrancado. No golpeado, no. Arrancado! Y a mala leche! porque no estaba aparcado en un sitio en el que pasen coches ni camiones, que así perdí yo dos retrovisores, sino, en una zona peatonal y con los espejos plegados. Bueno, esto nos ha pasado a todos, como digo, a mi me han arrancado dos veces el retrovisor. Pero como mi chico es un poco pijo, y tiene un coche un poco "selecto", resulta que la bromita cuesta cerca de 300 euros más la mano de obra. Además, en el taller habitual, no disponen de recambios. Pero nisiquiera en la central, que está en Suecia, hay recambios. Ni en Bayona (francia), ni en Valencia, ni en el famoso desguace ese de Madrid. La Torre? Así que llevamos nuestro glamuroso coche, con el retrovisor enganchado con cartones y cinta aislante. Y a mi chico con el morro torcido. Toma! No querías coche selecto?

Así que como esta semana ha sido una semana de mierda, estable dentro de la gravedad, solicito inmediatamente la hoja de reclamaciones. YA!!


PD: Una pequeña nota amable para comentar que mi amiga M, ya tiene a su pequeña Luna con ella. Nació el lunes, y es una niña sana, aunque pequeñita y preciosa. Felicidades!!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

COMO UNA LENTEJA

Hoy hace exactamente un año, que recibimos la noticia de nuestra infertilidad.
Y por estas fechas, hace dos años que estamos buscando un bebé. No recuerdo el día que deje de poner medios para no embarazo. Parecía tan fácil!

En este año, he engordado bastante. No sé en kilos, porque no acostumbro a pesarme, nunca me ha obsesionado especialmente, pero calculo que entre cinco y siete. Correr un agujero en el cinturón, y tener problemas serios para meterme en mis pantalones. Ni con dieta, ni con gimnasio, mi cuerpo sigue abotijado. Grasa acumulada única y exclusivamente en la barriga y las caderas.

He aprendido a tener paciencia y esperar. La paciencia no era precisamente una de mis virtudes. Cuando quiero algo, lo quiero ya.
Precisamente esta impaciencia, me llevó a cometer el error más grave, la elección de la clínica. Estábamos perdidos, no sabíamos por dónde empezar, ni a quién preguntar. Nos quedamos con el primer diagnóstico y su posible solución. No tardamos en descubrir, que lo que principalmente les interesaba era nuestro dinero. Lección aprendida.

He pasado momentos buenos, malos, regulares, y muy malos. Pero, he "superado" rápido cada trago. Entrecomillo, porque en realidad, aunque la vida sigue e intento llevarlo lo mejor posible, el tema siempre está ahí. Me levanto pensando en ello, me acuesto pensando en ello. Y aunque hay ratitos que se me olvida, o lo dejo en segundo plano, estamos rodeados de niños, embarazadas, anuncios de mamás, de bebés, de biberones... imposible!

He descubierto la parte más blanda y sensible de mi chico. Y su capacidad para reponerse de los palos y para animarme cuando toca. La adaptación a los cambios: ha pasado de adorar mis costillitas, a dar besitos a mis michelines con la misma pasión. Aunque, por mi parte, la pasión voló. La líbido se ha ido de vacaciones. Pero no escatimamos en besos, abrazos y mimos varios.

Me he sentido apoyada, aunque no totalmente entendida. Ninguna sorpresa desagradable en mi entorno, pero alguna muy agradable sí. Y me he encontrado gente estupenda por los foros y el blog, que muestran su apoyo sin condiciones, y que transmiten todo su cariño.

Estamos cansados, agotados.  Aunque hemos tenido vacaciones, y las hemos intentado aprovechar al máximo, nunca se puede desconectar del todo. Estar pendiente de tratamientos, de síntomas, de si menstruo o no, sin conocer fechas, sin saber qué decidirá mi cuerpo, desgasta y mucho. Nuestro mundo se ha parado, para girar solo entorno a esto.
Tenemos un montón de planes y proyectos parados, esperando al tratamiento y al resultado. Sobre todo al resultado.

Y aunque estamos animados, ilusionados y esperanzados, empezamos a proyectar una vida sin hijos, la posibilidad está ahi, y cuando antes se asuma, mejor. Pero todavía quedan cartuchos por quemar.

Y también me he encontrado momentos simpáticos, incluso he aprendido a reirme de nuestro problema.
El otro día, mi hermano no entendía en qué punto estábamos, no podía diferenciar folículos, de embriones, de óvulos. No entendía por qué no nos cambiábamos de clínica y como de importante era lo que teníamos allí.
Entonces mi cuñada, que para algo es madre, como a un niño se lo explicó:

Es como una lenteja. Pones la lenteja en algodones y empieza a echar las raíces. Cuando ya tiene suficiente raiz, es cuando hay que ponerla en la tierra. Entonces, hay que esperar si la raiz engancha a la tierra.
La tierra es el útero de tu hermana, y la lenteja son los congeladitos. Ahora mismo, está embarazada en una probeta.
Ni qué decir tiene, que terminé emocionada. Gracias cuñi!