Que ya es menos de dos meses, pero ahí vamos.
La búsqueda del vestido.
Hasta el momento esta ha sido la parte que más estrés me ha producido.
Yo tenía una idea bastante clara de lo que quería, el problema es la falta de tiempo. Y que en agosto, no abrían las tiendas de la zona los sábados.
Por fin, conseguí hora el sábado pasado. Y allá que me fui con mi madre, ilusionada y nerviosa, pero como digo, con la idea bien clara.
El primer problema que encontramos es que estaban cerrando la colección 2012, por lo que muchos modelos del catálogo ya no los servían. Y, todavía no estaba empezada del todo la colección 2013, que empieza oficialmente en septiembre, por lo que, tampoco estaban disponibles todos los vestidos del catálogo.
En base a la idea que tenía, me estuve probando algunos, que si bien no me disgustaban, tampoco tenía esa sensación de que era EL vestido.
Después de cuatro o cinco, insisto en uno del catálogo, que aunque no cumplía todos los requisitos, me había llamado especialmente la atención. Ese modelo era de esos del 2013 que todavía no han llegado, pero había uno muy parecido de la campaña anterior.
Me lo probé, mi madre torció el morro, pero... era ese. Ese es mi vestido.
Problema número 1, el precio. Es el más caro de todos (ya me dice mi chico que tengo buen ojo).
Problema número 2, no lo recibo hasta el 26 de octubre (os recuerdo que me caso el 12)
Ya me encuentro en ese momento bajón, que no quiero seguir probándome nada y tengo que pensarlo.
La chica me promete mover cielo y tierra para localizarlo, quizá en alguna otra tienda lo tengan pedido para fechas posteriores y puedan hacer un cambio. Pero hasta el lunes no sabemos nada.
Salgo de la tienda bastante desilusionada, preguntamos en una modista con renombre y me dicen que en un mes no me preparan ningún vestido de novia. Damos una vuelta por la ciudad y encontramos alguna otra tienda, pero ya es tarde y estoy cansada y desilusionada.
Paso toda la tarde dándole vueltas al tema. Tengo un catálogo y decido poner a prueba a mi chico. Sin yo decirle nada, él va mirando los vestidos y me va dando su opinión. Error!! El vestido de mis sueños, le parece que es para ir a una fiesta de disfraces! A la segunda vuelta no queda tan mal parado, la verdad. Y como en cada vuelta da una opinión diferente de cada vestido, dejo de valorar su opinión. Aunque me queda bien claro que no ibamos a ponernos nunca de acuerdo, lo que a mi me gusta a él no, y los que a él le gustan a mi me horrorizan!
Tenemos cena con unos amigos, la primera de un montón de compromisos. De verdad es necesario hacer tanta cena y comida, si la boda es dentro de mes y medio?? Pues tenemos la agenda hasta arriba!!
Y me paso toda la noche soñando con vestidos, de boda, de no boda, blancos, de colores.... El domingo estoy agotada, agotadísima!
Y ayer lunes, me despierto mal, me encuentro hasta mal, no tengo hambre, estoy nerviosa!! Después de darle tantas vueltas a la cabeza, y a los catálogos, decido coger hora nuevamente y probarme algo totalmente diferente, tengo que encontrarlo sí o sí, y mi vestido me está esperando, de eso estoy segura. Recibo llamada de la tienda, y han conseguido encontrar el vestido. Sin embargo, no me alegro. Estoy hecha un lío, quiero mirar otras cosas, me he obsesionado con este y no sé si es el indicado.
Así que me escapo por la tarde un poquito antes del trabajo y vuelta para la tienda.
Empezamos las pruebas, algo totalmente diferente. Me pruebo más de novia, más sofisticados, uno con una raja hasta el muslo, uno en plan Gilda.... pero no, no me veo. Dejo el mio para el final. Me pruebo uno de los finalistas, me colocan unas sandalias, me cogen bien los alfileres, aumentando escotes, un detallito en el pelo... sí, pero ....
Y por último, EL vestido. Y ya no hay duda, es ese. Es mi vestido! No es lo que había pensado, no es lo que nadie se imagina. No será para nada lo que mi chico piensa que va a ser. Pero es mi vestido, me encuentro muy yo, natural, sencilla, cómoda. Es el vestido ideal para una pequeña ceremonia en un jardín. Me visualizo, me veo con mi ramo, con mis zapatos, con mi chico y mi padre, con mi sobrina... Es el vestido.
Esta noche he dormido del tirón y hoy estoy feliz! Ahora solo me queda buscar unos zapatos bonitos y ya estoy lista.
Y como no sabemos quién puede entrar por aquí, lo siento, pero no hay foto! Pero la prometo después del día B.